Por Ashmar Mandou
Miles de residentes de Chicago se reunieron en la Plaza Federal el sábado, 3 de enero, para denunciar la captura por las fuerzas militares de E.U. y la extradición del célebre Dictador Venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Florez el pasado viernes. Maduro, quien enfrenta cargos de tráfico de droga y armas, se declaró no culpable en una corte de Nueva York, el lunes por la tarde. La impactante operación nocturna fue recibida con oposición por parte de las autoridades de Chicago, quienes calificaron el arresto de “ilegal”.
La operación militar de hoy en Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro son ilegales, peligrosas violaciones de leyes internacionales y de E.U. que nos ponen en peligro. La Administración Trump continúa una agenta de intervencionismo de E.U. en Latinoamérica que solo ha conducido a violaciones de los derechos humanos, retroceso democrático, desestabilización económica, pobreza extrema, genocidio y migración masiva. La historia nos ha mostrado que la paz y la democracia en Latinoamérica nunca se ha realizado a través de la intervención militar no autorizada de Estados Unidos”, dijo la Congresista Delia C. Ramírez en una declaración a los medios.
Muchos protestantes tenían letreros que decían “No Sangre por Petroleo” y “No Guerra de E.U. en Venezuela”. Otros tenían letreros que decían, “¡Fuera las manos de Venezuela!” y “¡Fuera las manos de América Latina!”


“La acción militar de la administración Trump en Venezuela viola las leyes internacionales y escala peligrosamente la posibilidad de una guerra a gran escala. Las acciones ilegales de la administración Trump no tienen nada que hacer con la defensa de la gente de Venezuela; solo se trata del petróleo y el poder”, dijo el Alcalde Brandon Johnson. Varias organizaciones copatrocinaron el evento anunciado como una protesta de emergencia “NO GUERRA EN VENEZUELA” incluyendo el comité anti-guerra, Black Alliance for Peace, Chicago Area Peace Action, Party for Socialism and Liberation e Illinois Green Party, entre otros. Durante una conferencia de prensa después de la captura de Madura, Trump dijo que E.U. “gobernará” Venezuela, por lo menos temporalmente y que las compañías de petróleo de E.U. estuvieran preparadas para hacer grandes inversiones en el país. Condeno enérgicamente los ataques de Trump y la operación de cambio de régimen en Venezuela, que llevó a cabo sin consultar al Congreso y en violación del derecho internacional. La acción de Trump no detendrá el tráfico de fentanilo, ya que Venuezuela no lo produce. En cambio, en una muestra imperialista de control hemisférico, las acciones de Trump abren las puertas a su propio enriquecimiento y al de sus donantes del sector petrolero. El pueblo estadounidense se opone abrumadoramente a la acción militar contra Venezuela. El presidente de la Cámara de Representantes, Johnson, debe convocar nuevamente al Congreso para que podamos ser informados sobre este asunto y votar en contra de nuevos ataques”, declaró el congresista Jesús “Chuy” García.
Maduro fue acusado formalmente por primera vez en marzo de 2020, durante la administración de Trump. La nueva acusación, hecha pública el sábado, incluye a nuevos coacusados y alega que, durante más de 25 años, Maduro y sus asociados se asociaron con cárteles de la droga, incluido el Tren de Aragua, para distribuir cocaína en Estados Unidos. La próxima audiencia está programada para marzo.


Crédito Fotográfico: Comité Anti-Guerra

