
Cortesía del Hospital St. Anthony
Editado por Lawndale Bilingual News
Datos recientes de CDC revelan que las tasas de obesidad infantil han alcanzado máximos históricos, y que actualmente 1 de cada 5 niños y adolescentes en los Estados Unidos es clasificado como obeso; esta cifra representa un aumento con respecto a años anteriores y afecta de manera desproporcionada a las comunidades hispanas y afroamericanas. Con el fin de ofrecer soluciones para el Día Nacional de los Niños Saludables, que se celebra el 18 de abril, la Dra. Hena Ibrahim —pediatra certificada por la junta y especialista en el tratamiento de la obesidad pediátrica en el Hospital St. Anthony — ha compartido una serie de consejos prácticos que los padres deben conocer, entre los que se incluyen:
Que Alimentos Limitar o Evitar:
• Jugo de fruta, aún el 100% de jugo contiene azúcar y calorías naturales concentradas; la fruta entera es generalmente una mejor opción.
• Yogurt con sabor – algunas variedades contienen tanta azúcar como un postre
• Granola y barras de granola – muchas veces altas en calorías y azúcar agregada
• Smoothies comerciales – pueden contener múltiples porciones de frutas y azúcar agregada
• Mezclas de frutos secos con alto contenido de chocolate o frutos secos azucarados.
• Ensaladas con aderezos altos en calorías como aderezos cremosos, crotones y grandes cantidades de queso
Maneras Divertidas de Animar a los Niños a Estar más Activos:
Yo recomiendo que los niños hagan alrededor de 60 minutos de actividad física diaria. La forma más efectiva de apoyar los hábitos saludables es hacerlos que participen diariamente de la vida familiar en vez de enfocarse solo en el niño. Formas prácticas en que los padres pueden estimular la actividad física:
• Modele un comportamiento activo; es más probable que los niños sean activos si ven a sus padres ser activos.
• Planée actividades familiares como caminatas después de comer, paseos en bicicleta o viajes al parque
• Divida la actividad en períodos más pequeños durante el día, si es necesario
• Limite el tiempo recreativo frente a las pantallas y fomente el juego al aire libre
• Deje que los niños escojan las actividades que disfrutan, como el baile, los deportes, la natación, las artes marciales o los juegos de patio.
La meta es crear un ambiente de apoyo, no impositivo, donde los hábitos saludables se conviertan en parte de la vida familiar diaria.
