Por Ashmar Mandou
A medida que el verano llega a su fin y los estudiantes se preparan para regresar a la escuela, muchas familias experimentan una mezcla de emociones, desde el entusiasmo a la ansiedad. La temporada de regreso a clases puede ser muy abrumadora para padres y estudiantes. El equipo de National Alliance on Mental Illness (NAMI) ve de cerca como las transiciones escolares pueden impactar el bienestar mental. Comparten pasos proactivos que las familias pueden dar para tener una adaptación más fácil para los meses por delante. Ya sea que su hijo entre al kindergarten, navegue por la escuela media o se prepare para la universidad, a continuación unos cuantos consejos de salud mental para garantizar un regreso más cómodo al salón de clases.
Reconozca la Ansiedad
El cambio, aunque sea positivo, puede producir ansiedad. Es natural que los estudiantes se sientan nerviosos sobre un nuevo grado, diferentes maestros, presiones sociales o expectaciones académicas. Una de las mejores cosas que los padres y encargados pueden hacer es validar esos sentimientos en vez de minimizarlos. Por ejemplo, trate de decir: “Se que estás nervioso por el primer día de clases. Es natural. Todo lo nuevo da miedo. ¿Quieres decirme que te preocupa?” Cree un espacio seguro para que los niños expresen sus emociones, adquieran confianza y enséñelos a procesar, en vez de suprimir sentimientos difíciles.
Haga una Prioridad la Nutrición y la Hidratación
La salud mental no está solo en la mente – está también profundamente conectada al cuerpo. Saltarse las comidas, comer un desayuno alto en azúcar, o estar deshidratado puede impactar el enfoque, el carácter y el comportamiento. Promueva comidas balanceadas que incluyan proteínas, fibra y grasas saludables. Deles una botella de agua que puedan llevar durante el día. Si su hijo está tomando alguna medicina (especialmente estimulantes para el ADHD), hable con su proveedor sobre la forma de mantener su apetito e hidratación.
Vigile Señales de Advertencia
Aunque es normal que muchos niños y adolescentes tengan ocasionalmente días malos, cambios persistentes en el comporamiento pueden ser señales de mayores complicaciones. Ponga atención a cambios repentinos de carácter o irritabilidad, alejamiento de sus amigos o actividades, bajar el desempeño académico y expresar desamparo o excesiva preocupación. Si usted nota cualquiera de estas señales, no espere. Comuníquese con un proveedor de salud mental o el doctor de cuidado primario de su hijo. Una pronta intervención puede hacer una gran diferencia.
Promueva un Ambiente Calmado en la Casa
La casa debe sertirse como una zona de seguridad, especialmente durante cambios de tiempo emocionales, como el comienzo de un nuevo año escolar. Limite tensores innecesarios, como alto sonido en la TV, pelea entre los hermanos o carreras en las mañanas. Cree áreas designadas para las tareas, el descanso y la conversación. Para los estudiantes mayores, inclúyalos en las decisiones sobre como arreglar su espacio. La autonomٌía puede ser increíblemente poderosa para los adolescentes y puede reducir un sentimiento abrumador.
Si necesita ayuda en salud mental o necesita conectarse con recursos, visite nami.org. Si necesita información de regreso a clases para las Escuelas Públicas de Chicago, visite www.cps.edu

